Diferencia entre filial y sucursal: cuál es la mejor opción para internacionalizar tu empresa

Diferencia entre filial y sucursal: cuál es la mejor opción para internacionalizar tu empresa

Cada vez hay más empresas españolas que buscan expandir su negocio internacionalmente, incluso probablemente sea uno de los objetivos futuros de tu empresa. Hoy en día, gestionar tu negocio internacional desde otro territorio es mucho más sencillo gracias a herramientas como internet, ya que rompe con las fronteras y te permite operar en el mercado global. Para lograrlo, hay que elegir qué forma jurídica es la más conveniente, filial o sucursal. En muchas ocasiones, tendemos a confundir los términos ya que el fin de ambos es poder ampliar los horizontes de las empresas para que inicien la captación de nuevos mercados. En cambio, existe una gran diferencia entre filial y sucursal, no solo en el ámbito legal y fiscal de la empresa, sino también en temas relacionados con la construcción, gestión y objetivos de la misma.

Ambas son formas jurídicas cuyo objetivo final es expandir internacionalmente a las empresas

Filial

Se trata de una identidad jurídica independiente de la empresa matriz, es decir, es una extensión de la misma en otros territorios. El control de la filial recae sobre la empresa matriz, siendo esta poseedora del mayor porcentaje de acciones y capital. Por otro lado, actúa en el mercado por su propia cuenta y riesgo, aunque teniendo en cuenta las normas del país donde se establece.

Sucursal

La modalidad sucursal es un establecimiento secundario a una empresa matriz establecida en distinto territorio. Por este motivo, y al tratarse de una división de la empresa, desempeña la misma actividad en el mercado y es dependiente a la principal. Por tanto, se trata de una relación de subordinación ya que la sucursal solo tiene sentido junto a la matriz.

Yendo más allá, ¿cuál es la diferencia entre filial y sucursal?

Una vez definidos ambos conceptos, ¿qué forma de sociedad es más adecuada para ampliar los horizontes de tu empresa? La respuesta variaría en función de tus intereses. Previamente a elegir entre una alternativa u otra para dar el paso hacia la internacionalización de tu negocio, deberás tener en cuenta las diferencias entre filial y sucursal en el ámbito práctico.  Estas distinciones se rigen en base a ciertos aspectos legales y fiscales, esenciales para elegir la forma que más se ajuste a las necesidades de tu empresa.

Personalidad jurídica

Las filiales, como hemos comentado anteriormente, son independientes a la empresa matriz, y por ello tienen su propia personalidad jurídica y nombre, distinto a la empresa principal. De esta manera conservan su autonomía, aunque, fiscalmente, se encuentran sometidas a la misma regulación que el resto de entidades mercantiles del territorio donde se establecen.

Por el contrario, las sucursales, al no tratarse de una sociedad distinta e independiente a la empresa matriz, no cuenta con una personalidad jurídica propia, aunque debe de inscribirse legalmente en el Registro Mercantil. Por otro lado, pueden ser creadas por empresarios individuales o por sociedades mercantiles, pero siempre dependerán de ellos.

Administración y responsabilidad

En las filiales, la responsabilidad es limitada. Esto se debe a su autonomía, ya que se puede dedicar a actividades distintas de su empresa matriz y por este motivo, la filial deberá responder a las deudas con su propio patrimonio. De esta manera, la empresa principal no se verá repercutida. Por otro lado, la Junta General de Accionistas será quien se encargue de la administración de la filial.

En cambio, en las sucursales, nos encontramos ante una responsabilidad ilimitada. Las posibles deudas serán asumidas obligatoriamente por la empresa matriz sin limitación, ya que de ella depende la actividad de la sucursal.  En este caso, el encargado de la administración de la sucursal será el representante de la empresa matriz en el territorio donde se encuentre ubicada.

Obligaciones tributarias

Desde el punto de vista fiscal, las filiales están sometidas a la legislación del estado donde se encuentren, así pues, pagarán sus impuestos en el lugar donde tengan su sede. Por tanto, tiene la obligación de presentar sus cuentas en el Registro Mercantil y tributar siempre por el Impuesto de Sociedades como sujetos pasivos.

Por otra parte, las sucursales tributarán por el Impuesto de Sociedades o por el Impuesto sobre la Renta de No Residentes.

Una vez conocida la diferencia entre filial y sucursal, muchas empresas optan por iniciarse con una sucursal a la hora de lanzar su empresa a la internacionalización para que, una vez evolucione y se obtengan beneficios, transformarla en filial. Del mismo modo, es importante elegir una fortaleza en la que basar la estrategia de expansión y tener en cuenta los intereses de tu empresa antes de decantarte por alguna de estas opciones.

En Lexington te ofrecemos la oportunidad de gestionar tu empresa, estés donde estés, gracias a nuestro servicio de Oficina Virtual. De esta forma, podrás organizar tu negocio con total flexibilidad y sin preocuparte de gastos innecesarios.

 

‘’No me arrepiento en absoluto de haber corrido todos los riesgos por aquello que me importaba’’

Arthur Miller

Share This Post

Suscríbete a nuestra lista de correo:

Acepto la Política de privacidad

Leave a reply